¿El Plan de Ordenamiento (POTMet) desordena la ciudad?

Por: Sergio Hernández Márquez (@sergio2hm)

29 de agosto de 2016.- El nuevo Plan de Ordenamiento (POTMet) del Área Metropolitana, requiere modificarse ya que es deficiente al impulsar la expansión y no la compactación urbana, argumentan  diversas agrupaciones de arquitectos, urbanistas y ambientalistas, que exigen cambios, a dos meses de haberse aprobado el documento.

El llamado es principalmente a Ricardo Gutiérrez Padilla, director del Instituto Metropolitano de Planeación (Imeplan), pero también a las autoridades municipales que dieron el visto bueno al documento, que son Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tlajomulco, Zapotlanejo y Juanacatlán, (de Movimiento Ciudadano), así como El Salto, Tonalá, Ixtlahuacán de los Membrillos (del PRI).

El cuestionamiento es fuerte ya que la Red Ciudad, conformada por 14 organizaciones considera que hubo un albazo por parte de las autoridades arriba mencionadas, sobretodo de los gobernantes que encabezan los municipios más fuertes, quienes colocaron en su puesto a Ricardo Gutiérrez Padilla.

“Lo que es necesario es que se acabe la soberbia y el verticalismo y el autoritarismo, por eso votó Jalisco. Entonces en este pleito nos peleamos con el PAN, nos peleamos con el PRI y ahora queremos ver si es capaz el MC de ser lo que dice que es. Creo que tiene una grandísima oportunidad, creo que la defensa de Ricardo Gutiérrez ha sido temible”, señaló en rueda de prensa Carlos Paez Agraz, de Desmesura, integrante de la Red Ciudad.

Carlos Paez, integrante de Desmesura, habla sobre las fallas del PolMet. Foto: Sergio Hernández Márquez

Carlos Paez, integrante de Desmesura, habla sobre las fallas del PolMet. Foto: Sergio Hernández Márquez

Me parece que decirle tonto a la contraparte no es la mejor manera, decir que si no se ha leído todo el POTMet no se sabe. Este foro (el de analisis del POTMet) ha demostrado como especialistas en el ramo, con mucho más tiempo de recorrido que Ricardo mismo, han dicho que los sorprendieron, que claro que participaron en las cosas que también defendemos del POTMet, pero cosas como las centralidades emergentes fueron una sorpresa para todo mundo”.

De hecho puso un ultimátum a las autoridades: “O lo discutimos o lo discutimos, pero esto se acabó, no va a ser un tema entre políticos y desarrolladores”.

Fue en 1982 cuando existía un Plan de Ordenamiento de la Zona Metropolitana de Guadalajara, el cual no se respetó, creciendo la ciudad de manera anárquica, sobre zonas que se consideraba eran de conservación (por ejemplo, el caso de toda el área de la cuenca de Los Colomos).

Cada municipio decidió entonces la urbanización por su cuenta, y es hasta 2016 cuando se determina retomar un plan de ordenamiento de la ciudad, mismo que fue consultado con expertos, pero que de forma sorpresiva incluyó la expansión de la mancha urbana creando lo que se le conoce como centralizados emergentes, o zonas de expansión urbana fuera del Periférico, que benefician a desarrolladores de vivienda, como sucede en la expansión que ahora se contempla por la carretera a Colotlán, en territorio de Zapopan, para beneplácito de la Cámara Nacional de Desarrolladores de Vivienda (Canadevi).

“El planteamiento es que a esta ciudad demográficamente le hacen falta alrededor de medio millón de viviendas en el peor de los escenarios y ese medio millón cualquier urbanista o cualquier ingeniero civil que tenga tres dedos de frente sabe que caben de Periférico hacia adentro”, agregó Carlos Paez.

“…Lo que creemos es que la emergencia de estas nuevas centralidades por un lado nos regresa al peor de los mundos, es decir, ¿Está listo Zapotlanejo y el norte de Zapopan para hacer otro Tlajomulco digan lo que digan y lo diga quien lo diga?”.

Agrega que se están creando torres invasivas de muchos pisos que tampoco resuelven la necesidad social de vivienda.

“Nuestro tema es no pedir, exigir a quienes determinaron el Imeplan a que nos volvamos a sentar a dialogar, que podamos pulir las cosas que creemos que no sirven del plan. Hay muchas cosas que eran vitales, estructurantes y esperamos que los municipios se acojan a ellas”.

Las organizaciones que conforman la Red Ciudad son: Escuela Superior de Arquitectura, Techo, Cita, Tómala, Wikipolítica, CCAU, Ensamble, Jalisco Como Vamos, Anillo Primavera, Ciudad para Todos, Territorio, Desmesura y Ciudad Pixel.

El Plan de Ordenamiento Metropolitano para el Área Metropolitana de Guadalajara (POTMet) puede ser consultado pulsando AQUÍ.

Ampliar la ciudad

Luis Natera, de Ciudad Pixel, advirtió que el Plan de Ordenamiento Territorial, con las nuevas centralizados emergentes, crea una presión hacia áreas que no se consideran como urbanizables.

“Son un incentivo para seguir desarrollando una ciudad que está comprobada que no nos ha servido y la mejor prueba es que la vivimos y la padecemos día con día”, mencionó.

Luis Natera, de Ciudad Pixel, habla del POTMet. Foto: Sergio Hernández Márquez

Luis Natera, de Ciudad Pixel, habla del POTMet. Foto: Sergio Hernández Márquez

“Las centralidades que están planteadas en el POTMet no funcionan para frenar la expansión urbana, al contrario, busca una expansión urbana, sacar fraccionamientos, sacar reservas urbanas fuera de periférico y empezar a generar esta especie de bordear a La Primavera, a empezar a llevar desarrollos hacia Zapopan al área rural, al área agrícola. No está frenando para nada la expansión urbana, al contrario, la está fomentando”.

Posicionamiento

Las organizaciones que conforman Red Ciudad dieron a conocer este lunes un posicionamiento que resume el Análisis Colectivo sobre el Plan de Ordenamiento Territorial de la Zona Metropolitana de Guadalajara, en el que participaron 17 especialistas y académicos del estado.

En general se reconoce que el POTMet representa un importante acuerdo institucional, pues desde 1982 no se generaba un instrumento metropolitano de esta naturaleza; además, fortalece el orden jurídico y puede convertirse en un control que oriente las dinámicas de crecimiento hacia la sustentabilidad.

Los siete puntos que consideran pendientes tras la publicación del instrumento, son los siguientes:

1. Sobre el POTMet como instrumento de ordenación
Es una constante a lo largo del documento la falta de explicitud respecto a los qué, los cómo y los quiénes. Los objetivos son ambiguos. Por tanto, no queda claro cómo resolver la policentralidad y si este mecanismo es suficiente para detener la expansión urbana.

El documento no establece metas concretas acerca de lo que se quiere lograr, y no ofrece elementos para evaluar su efectividad. Sin objetivos, metas, instrumentos y herramientas de monitoreo, la ciudad se seguirá expandiendo.

2. Sobre la compacidad
En el POTMet hay un exceso de reservas urbanas. En la imagen objetivo final no se aprecia ninguna direccionalidad o estrategia para racionalizar la cantidad y la calidad de reservas urbanas; pareciera que en esencia se pegará ahí todo lo que ya está en los Planes Parciales de los municipios. Con la validación de las reservas urbanas de los Planes Parciales existentes, el documento propicia la dispersión de la mancha urbana.

En el POTMet se evidencia la gran reserva urbana territorial que ahora unirá Tonalá con Zapotlanejo, en un uso de suelo mayoritariamente habitacional, favoreciendo la especulación de vivienda de interés social y de baja densidad, y replicando errores del pasado como ha ocurrido con Tlajomulco. Además, con la incorporación de Zapotlanejo al AMG, se aumentó en 72,000 ha. el territorio metropolitano, es decir, ésta creció en un 22%. Es necesario revisar técnicamente y que se demuestre que Zapotlanejo cumple con los requisitos para incluirse al AMG.

POTMET2

3. Sobre la proximidad
En el documento se reconoce la falta de insumos para planear ciertas cosas, las cuales al mismo tiempo legitiman. Se proponen unas 44 mil ha. para crecer aún, cuando según las proyecciones demográficas no necesitaríamos más de 10 mil ha.

El POTmet debería frenar casos como el de la salida a Colotlán que propician la expansión. A decir del mapa de clasificación de áreas de crecimiento, en la pág. 338, no podemos detener la expansión, pues en realidad el mapa ya está dando viabilidad al dar un salto a la Barranca de Huentitán y la vuelta al Bosque La Primavera. En este mismo sentido, las reservas territoriales tienden a la dispersión y legitiman la expansión urbana, cuando no creciendo ni un metro más seguiríamos con una densidad que ya no es compacta.

La relación entre demanda de vivienda y reserva territorial expone un dato que nos ayuda a identificar rutas: en el 2005 (INEGI) el 13.9% de del parque habitacional de AMG se estimaba deshabitada. De acuerdo al censo de población y vivienda del 2010 se estima que el número subió a 20.19% , pero se menciona que en la periferia ese número suele elevarse más allá de un 30%. La pregunta obligada es: ¿no podrían los NEUS (Nuevos Entornos Urbanos Sustentables) absorber la demanda de vivienda?

4. Sobre la conectividad
Falta elaborar en el instrumento las restricciones para asentamientos y urbanizaciones cerradas, ya que los fraccionamientos hacen precisamente eso: fraccionar el acceso y restringir los pasos.

Proponer la conectividad de las centralidades emergentes por transporte público masivo, según se observa en la pag. 301, implica una saturación de oferta en los trayectos. Planear ejes de desarrollo hacia las centralidades periféricas significa incentivos para una mayor dispersión.

5. Sobre la equidad
Ha habido una falta de reconocimiento de la iniciativa popular que es muy importante en esta ciudad. Sus antecedentes deben ser incluidos en el POTmet y sus propuestas recuperadas para su inclusión en el análisis y la discusión.

Para ayudar más eficazmente a ordenar la ciudad al POTmet le falta implicar más activamente la participación deliberada y vinculante de la sociedad civil organizada ya que en Guadalajara se ha comprobado que las aportaciones ciudadanas no solo enriquecen el bagaje conceptual de las administraciones públicas, sino que la acción popular directa ha podido concretar algunas de las más significativas innovaciones locales urbanas: las iniciativas por la movilidad no motorizada son prueba contundente. El POTmet debe escuchar atentamente qué exigencias masivas representan una mejor calidad de vida para los habitantes.

6. Sobre la sustentabilidad ambiental
Resulta evidente que en el POTMet se adopta una lógica de planeación desligada de la naturaleza. El POTmet no incluye un componente socio-ecológico, ni presenta estrategias o pautas de orientación a los municipios y al estado para que corrijan los problemas que el propio documento identifica. Lo que sí hace es que da las bases para que la ciudad se quede en donde no debería de haberse hecho ciudad en primer lugar.

En los objetivos generales, no aparece el tema del entorno natural como un asunto central, como el espacio a cuidar. De la misma manera el tema de los riesgos no es considerado como un objetivo principal a pesar de que su avance es muy completo al interior del documento.

7. Sobre la gestión de un instrumento vivo
En el análisis del POTMet se han identificado problemas de enfoque y problemas temáticos. Es necesario hacer una priorización en ambas categorías, ya que sin un ejercicio de ordenamiento y jerarquización de ambos tipos de problemas, podemos caer en una dispersión de ideas, opiniones y propuestas. Un siguiente paso a realizar y que representaría una gran contribución intelectual y cívica al tema de la ciudad es identificar y priorizar cuáles son los problemas de atención más urgente.

Es urgente corregir inconsistencias, ausencias y contradicciones que existen en el propio instrumento, para que sea una guía efectiva e incluyente para la ordenación y planeación del desarrollo urbano en los municipios. La autoridad tiene que reconocer que aún es necesario crear las condiciones jurídico-institucionales para que el instrumento sea capaz de cumplir lo que promete con una serie de reformas y un marco que realmente permita avanzar.