5 de febrero de 2026.-En un golpe coordinado por fuerzas federales durante la madrugada de este jueves, fue detenido Diego Rivera Navarro, presidente municipal de Tequila, Jalisco, junto con tres altos funcionarios de su gabinete.
La captura, parte de la estrategia federal conocida como “Operación Enjambre”, responde a imputaciones graves que incluyen extorsión, corrupción y vínculos directos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó el operativo en el que participaron la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Marina (SEMAR), la Fiscalía General de la República (FGR) y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Las autoridades señalan que Rivera Navarro, quien llegó a la alcaldía en 2024 bajo la bandera de Morena, lideraba una estructura criminal desde el Ayuntamiento.
El Alcalde había sido defendido reiteradamente por la dirigencia estatal de Morena Érika
Pérez García, quien aseguraba que las acusaciones de extorsión que señalaban al alcalde eran “totalmente mentira”.
Sin embargo, tras el arresto, el partido se deslindó inmediatamente. A través de un comunicado, Morena Jalisco declaró: “Nadie está por encima de la ley (...) Será la justicia, y solo la justicia, la que determine responsabilidades, las cuales deberán asumirse conforme a la ley, sin privilegios ni excepciones”.
Junto al alcalde fueron aprehendidos tres piezas clave de su administración:
• Juan Manuel Pérez Sosa, Comisario de Seguridad Pública.
• Juan Gabriel Toribio Villarreal, Director de Catastro y Predial.
• Isaac Carbajal Villaseñor, Director de Obras Públicas.

Según las investigaciones federales y estatales, se imputa al edil una serie de delitos graves, entre los que destacan la extorsión a grandes empresas,incluyendo a la tequilera José Cuervo, a las que presuntamente exigía pagos millonarios bajo amenaza de clausura, así como el desvío de recursos públicos.
El Fiscal de Jalisco, Salvador González de los Santos, reveló que el alcalde ya contaba con carpetas de investigación previas: “Se recibieron otras denuncias en el área de visitaduría por algunas regidoras, que señalaban algunas amenazas, violencia política (...) y hubo otra de una persona que pertenece a un colectivo que recibió amenazas”.
Uno de los detonantes de la investigación fue el conflicto abierto con la empresa José Cuervo. A finales de 2024, el ayuntamiento intentó cobrar a la empresa 60 millones de pesos por concepto de predial y multas, acción que la compañía calificó como un intento de “extorsión institucional”,.
Además, Rivera Navarro ya había estado en el centro de la polémica en mayo de 2025 por apología del delito, tras un evento en el Lienzo Charro de Tequila donde se proyectaron imágenes de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del CJNG, durante un concierto,.
Tras su captura, Rivera Navarro fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como ‘El Altiplano’, en Almoloya de Juárez.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, calificó la detención como un acto de justicia necesario y reveló que su administración tenía conocimiento de al menos 10 denuncias de extorsión contra el sector turístico y tequilero.
Lemus afirmó que la administración de Rivera Navarro había sembrado “incertidumbre y temor en el municipio”.
Ante el vacío de poder y la detención del comisario de seguridad, el Gobierno de Jalisco asumió el control policial del municipio.
El secretario de Seguridad del estado, Juan Pablo Hernández González, confirmó: “Actualmente se encuentra un convoy de la Policía Estatal dando seguridad y atendiendo los reportes de Escudo Urbano”.
El Ayuntamiento de Tequila emitió un mensaje asegurando que “las instituciones del Ayuntamiento siguen funcionando con normalidad” y llamó a la calma.
De acuerdo con la ley, el síndico municipal o un suplente deberá asumir las funciones de alcalde interino en las próximas horas,.
La caída de Rivera Navarro contrasta irónicamente con su discurso de toma de protesta en 2024, cuando prometió un gobierno histórico y honesto: “Nosotros vamos a gobernar para todos, parejos... venimos a poner el ejemplo y eso es lo que vamos a hacer”.
Hoy, ese ejemplo se ha convertido en uno de los casos más visibles de la presunta infiltración del crimen organizado en la política local.










